LOS OBISPOS EN SIGÜENZA

Sigüenza fue ciudad mitrada desde el año 589 al 2010.

Durante nueve centurias los Obispos jugaron un papel primordial en la historia de Sigüenza.

Sembraron la ciudad de edificios: Catedral, castillo (hoy parador de Turismo), seminarios, hospitales (hoy residencias de mayores), casas de misericordia, monasterios, parroquias, ermita, etc.

Por siglo y siglos Roma, a través de sus Obispos, dio a Sigüenza su idiosincrasia, y (con el toque de las campanas de su catedral) hasta sus horarios.

Los Obispos la protegieron, cuidaron y acicalaron con celo episcopal: barrios nuevos (San Roque), parques públicos (Alameda) cocinas de caridad para pobres, abastecimientos de agua, matadero (Escuela-Taller), colegio episcopal (Sagrada Familia “la SAFA”), palacio de infantes (Padres Josefinos), universidad “San Antonio de Portacoeli” (Palacio Episcopal y Escuela Universitaria de Magisterio), museo de arte, mejoras, etc.

Nunca la dejaron huérfana, ni en los días aciagos y trágicos de la guerra de 1936-1939, con Mons. Nieto y Martín “el Obispo mártir” (1917-1936), honrado su senectud, prestigiando sus arrugas, respetando los surcos de sus muchos siglos y la plata de sus canas.

Pero, lo que no pasó en mil años, pasó en el año 2010.

El Obispo Mons. Sánchez González (1991-2011) trasladó la sede multisecular de la episcopal Sigüenza a Guadalajara.

Entre la pléyade de sus 95 Obispos, en los anales y cronicones de la diócesis, y hasta las guías de turismo, será etiquetado como “el último Obispo residente en Sigüenza”.

Diez Obispos fueron honrados con la dignidad cardenalicia. El más célebre fue D. Pedro González de Mendoza (1467-1495).

Esta serie de Obispos constituye uno de los puntos más gloriosos del episcopologio de Sigüenza.

Sus altos hechos y relevantes prendas no solamente honraron a la Iglesia y realzaron la sagrada púrpura que vestían, sino también a la diócesis de Sigüenza.

Con el fin de conservar la historia y tradición multisecular de la Iglesia de Sigüenza, y para que estas noticias, muy interesantes, no desaparezcan del todo, escribo este artículo para que la “Muy Noble y Leal Ciudad de Sigüenza”, que tan gloriosas tradiciones cuenta en la historia, la vea lucir y prosperar de nuevo con el mismo brillo y esplendor que en otros tiempos de feliz memoria.

Felipe Peces Rata
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza